martes 21 de julio de 2009

EL HOMBRE EN LA LUNA

Se cumplen ahora 40 años de la llegada del hombre a la luna. Todos comentan su recuerdo de aquella retransmisión televisiva, incluso gente más joven que yo.
-Joder, qué mala memoria tengo, yo no recuerdo nada, sólo tenía cuatro años,...parece como si quedara uno mal no acordándose.
Pues lo siento, no recuerdo aquella noche, pero me da igual, me sigue fascinando ver aquellas imágenes un tanto cómicas de hombrecitos dando saltitos por ese inmenso y gris arenal.
Hay quien dice que es todo mentira, que nunca llegaron, que las imágenes las filmó Stanley Kubrick en un estudio.
Quién sabe, pero yo prefiero pensar que sí lo hicieron.
Me identifico plenamente con el sentimiento de aquellas personas que soñaron llegar a la luna y se pusieron a ello. La esencia del hombre, su evolución y desarrollo residen en ese ansia de conocer, de saber, de conquistar, incluso aquello que luego no sirve para nada.
El espacio es nuestra última gran frontera y tenemos por delante un reto que hoy a todas luces parece imposible: explorarlo, conocerlo, llegar hasta sus últimos confines y ver qué hay más allá. Lástima que el universo parece hecho a una escala superior a la del ser humano, quizá nunca salgamos de este pequeño pedrusco que llamamos tierra, pero cómo adivinarlo.
Seguro que los antiguos pensaban lo mismo de los vastos océanos o de levantar el vuelo por los aires y al final se consiguió.
Confío en la audacia del hombre y ojalá nunca perdamos ese interés por conocer, por saber, pues entonces, si eso ocurre, dejaremos de ser libres.

martes 9 de junio de 2009

TENGO UN AMIGO FRANCÉS

Hace pocos días estuvo en Jerez de visita mi amigo Michel, un francés hijo de padre español exiliado de la guerra civil y de madre belga, afincado en Evreux, en la Normandía, a 80 kms. de París. Hacía cuatro años que no lo veía, pero fue como si nunca nos hubiéramos separado, esa sensación que se tiene pocas veces y con muy pocos amigos.
Estuvimos juntos de paseo por el centro de Jerez, una ciudad que le resultaba difícil reconocer, ya que hacía mucho tiempo que no la visitaba.
Hablamos de muchas cosas, de Francia, de España, de Sarkozy y de su mujer, de Zapatero, de la crisis que azota ambos países pero allí menos que aquí, (él acaba de prejubilarse con una pensión inimaginable en nuestro país).
Al final nos dejamos de política y nos dedicamos a comer y terminamos los dos casi ciegos.
Mucha gente piensa que los franchutes son unos ciezos y que nos miran por encima del hombro, pero Michel es un tio encantador, cariñoso como pocos y un enamorado de España, más bien de Andalucia.
Ojalá me leas desde tu bonita casa normanda, dale un beso a tu maravillosa mujer bretona, a tus dos hijos y a tus nietos.
Aqui tienes tu casa.

jueves 4 de junio de 2009

EL PASOTISMO EUROPEO

El próximo domingo tenemos una cita con las elecciones al parlamento europeo.
-Tenemos, he dicho?
-Bueno, yo no tengo ninguna cita, al menos obligatoria, que yo sepa.
Parece como si fuera una obligación ir a votar, como si la abstención no fuera un derecho, pero afortunadamente lo es.
Paso olímpicamente de votar en las europeas. No creo en la Europa que nos intentan vender, ni en la Constitución europea que en su día fracasó. Creo en una Europa federal, política, soberana, económica y sobre todo social, no en esta pantomima que sólo sirve para mantener a más políticos "chupando del bote".
Los partidos políticos españoles, o sea, el PP y el PSOE, se enzarzan en una batalla electoral como si en ello les fuera la vida, pero en el fondo lo único que hacen es sondear cómo están sus diferencias de electores, aprovechar para tirarse más tiestos a la cabeza y colocar a gente de sus filas que no sabían muy bien qué hacer con ellos.
Es una pena, pero nuestros políticos, con sus actos y con sus palabras, están consiguiendo que cada vez tenga más asco a votar, que cada vez me interese menos todo, que cada vez crea menos en las ideologías y en las personas, lo que me entristece bastante.
Por eso, por ese hastío que me provocan Rajoy y Zapatero, no voy a votar en las europeas.
Paso.

jueves 14 de mayo de 2009

LA FERIA DEL CABALLO

De todos los eventos que se celebran en mi pueblo, que son muchos, el que más me gusta de todos es la Feria del Caballo, pues es la fiesta por la fiesta, pura diversión, sin ideologías ni fanatismos y con escasa manipulación política. Son días para disfrutar, para beber, bailar, ligar el que pueda, comer y pasear.
La Feria de mi pueblo es una fiesta abierta, siempre lo ha sido. Se puede entrar en cualquier caseta y no es necesario ir con un "padrino" como en Sevilla capital. Es verdad que cada vez más casetas tienen zonas reservadas para socios, pero siempre con la mayor parte abierta. Espero que esto siga siendo así muchos años y que no terminemos "sevillanizando" también la Feria.
No obstante lo dicho, este año de crisis económica la feria está algo "pobretona". Los fuegos artificiales del día de inauguración fuero literalmente cuatro petardos y las bombillas del alumbrado fallan más que que las del cuarto de baño de mi casa.
No tengo claro todavía si hay menos gente en la Feria que otros años, pues hay momentos en los que se ve poco movimiento pero en otros la multitud se agolpa en mesas y barras, comiendo y bebiendo a destajo, como si la crisis nunca hubiera existido. Yo creo que el vino nos hace olvidar la situación que tenemos.
En cualquier caso, aprovecho este blog para animar a todos los lectores a que vengan a visitar la Feria del Caballo de Jerez, lo pasarán muy bien, con toda seguridad.
Es el único momento del año en que me siento orgulloso de mi pueblo.

martes 5 de mayo de 2009

EL MUNDIAL DE MOTOS EN JEREZ

Ya pasó una nueva edición del mundial de motociclismo, y es hora de hacer algunos comentarios, pues me apetece hacerlos. Ha sido un mundial flojo, raro, tanto en lo deportivo, (siempre nos gusta ver ganar a algún paisano), como en el ambiente de la "motorada". Los políticos se afanan en decir que este año el dispositivo ha sido un éxito, y que éste es el modelo definitivo a seguir, pero yo no lo veo así.
La crisis contribuye sin duda a restar ambiente, pero el mundial nos lo hemos cargado nosotros, es decir, los jerezanos.
Es cierto que han habido años en que Jerez se convirtió en una ciudad sin ley, con demasiados abusos por parte de unos cuantos (unos cientos entre muchos miles), y con la pasividad total de las fuerzas de orden público.
Luego vinieron los años del cierre de la ciudad, con muchísimos aficionados protestando por no poder entrar en Jerez con sus motos y prometiendo no volver nunca más.
Ahora de nuevo la ciudad se abre, con un contundente dispositivo policial, lo que tendrían que haber hecho desde el principio, pero ya es tarde. Los visitantes ya no quieren entrar en Jerez y se van al Puerto de Santa María o se quedan en los aledaños del circuito.
El resultado: una vez más los negocios del centro de Jerez salen perdiendo y no obtienen beneficios del mundial, los actos y conciertos (tampoco muy atractivos que digamos) se quedan con poca gente y algunos aficionados nos quedamos sin disfrutar del ambiente motero que sucede sólo un par de días al año.
Bueno, algunos sí están contentos: los jerezanísimos de pro, que cada año protestan por el ruido de las motos pero que adoran las cornetas y tambores de la Semana Santa.
Esos siempre salen ganando.

lunes 13 de abril de 2009

ADIÓS, MANOLO

El otro día me encuentro a uno que me dice:
-quillo, te has enterado de que se va Manolo?
-qué Manolo?-pregunto
-qué Manolo va a ser, cojone, Manolo Chaves
-ah, pues ya era hora, no?
Tras 29 años de gobierno incontestable y arrollador de los andaluces, por fin se va Manolo. Y digo por fin, porque nadie, en una democracia, debería estar tantísimo tiempo en el poder, nadie, por muchos votos que siga obteniendo en las urnas.
Por encima de la legitimidad que otorgan los votos, está la dignidad, la humildad y la ética de la persona, que debe dar paso a otros, dentro de su propia formación política, para renovar, para permitir ideas nuevas y jóvenes, estilos diferentes, y sobre todo para evitar la acomodación, la molicie, la soberbia, el endiosamiento y, a veces, la historia está llena de casos, la posibilidad de corrupción.
La culpa de este mandato cuasi vitalicio no la tenemos más que los propios andaluces, que bien por falta de cultura democrática, bien por comodidad, estómago agradecido, o simplemente porque los otros candidatos eran lo que eran, no hemos sabido quitarnos a este señor de encima, y ha tenido que venir Zapatero para rescatarlo como Ministro de Cooperación Territorial, o como se llame, salida honrosa, pero salida al fin y al cabo, que es lo cuenta.
Pues nada, que te vaya bonito Manolo, y no se te ocurra presentarte más a la Junta, que igual ganas, te lo dice un jerezano que sabe lo que es aguantar a un político muchos, muchos años en la alcaldía, y que de vez en cuando amenaza con volver.

lunes 6 de abril de 2009

SEMANA SANTA

Vivo en un pueblo muy religioso. Un pueblo en el que mucha gente vive por y para la Semana Santa, pensando y hablando de Semana Santa durante todo el año.
Tres meses antes de que dé comienzo dicha Semana, las calles de mi pueblo se ven literalmente invadidas por unos curiosos cubículos de madera que llaman palcos, y que sirven para que unos cuantos puedan ver las procesiones con gran comodidad, mientras el resto se afana en levantar la cabeza por encima de los mismos intentando vislumbrar algo. Por cierto, que dichos palcos cumplen otra relevante función: que sus ocupantes sean vistos por todos, con sus mejores ropas y alhajas.
La Semana Santa de mi pueblo, salvo un par de excepciones, no tiene personalidad propia: es una copia pobre de la de Sevilla capital, llegando incluso a oírse (sólo en estos días) la frase más genuinamente sevillana: "mi arma...".
Mi pueblo destina grandes recursos, económicos, humanos y de infraestructuras de cara al mayor realce y éxito de la Semana Santa, sin escatimar en medios. No en vano, buena parte de los miembros de la corporación municipal son cargos relevantes de las principales hermandades o cofradías locales.
Dicen que la Semana Santa proporciona dinero a los comercios y bares del Centro de mi pueblo, pero yo creo que eso no es cierto. La gente se gasta el dinero en el palco y en ropa, pero luego de ver las procesiones se van corriendo a casa, sin tomar una mísera cerveza.
Si toda la energía, los recursos y la participación ciudadana que supone la Semana Santa de mi pueblo se invirtiera en otra cosa más productiva o más solidaria, mi pueblo sería otro, seguramente más próspero, más pujante y menos pueblo.
Pero eso es lo que hay, por tanto lo mejor que puedo hacer yo y los que pensamos como yo, es quitarnos esos días del medio.